Después de Rosario (Rosario Castellanos)

 Después de Rosario (Rosario Castellanos)

En toda mi lista de escritores, ensayistas, poetas y gente intelectual que quisiera ser, no había habido nunca una mujer. Y menos una mujer mexicana. La verdad es que de ella conocía muy poco, ya sin rodeos no conocía nada. Fue a inicios de mayo que me aventuraría a una exposición del archivo inédito de Rosario. ¿Exposición? ¿Archivos? Yo tenía que estar ahí.

Después de un "Ansioso" encuentro finalmente pude entrar a la gran sala de la exposición era linda, llena de cosas fascinantes; fotos, credenciales, un recibo de compra de una licuadora y hasta la máquina de escribir que la mismísima Rosario llego a usar.
La parte final de la exposición fue mi favorita, había un gran cuaderno donde uno podía escribirle algo a ella.

Foto del título de Rosario.


Rosario y Ricardo.
Credencial de Rosario de la Asociación de Escritores de México.

En ese entonces, yo estaba en un dilema, uno que conozco de ida y vuelta. Le escribí a Rosario en busca de un consejo sin saber que ambas nos encontrábamos en situaciones parecidas a la misma edad, bueno, casi.

Seguí recorriendo la exposición, con el corazón conmovido y fue entonces que decidí escuchar la lectura de una de las obras de Rosario, específicamente "Cartas a Ricardo".

"¿Sabe? Yo lo amo y quiero que sea muy feliz. Pero quisiera ser yo capaz de darle un poquito de felicidad, así como usted puede dármela toda a mi..."

 

Fue lo primero que escuché, al mirarlo (a él) no pude evitar llorar pues (parecía) yo estaba escuchando a mi corazón, y así, las palabras siguientes hicieron aparecer más lágrimas. Después de eso no pude recuperarme, ni creo que pueda de ahora en adelante...


Esa vista a mi corazón me hizo no querer faltar para la charla que el Colegio de México iba a presentar de la mano de Elena Poniatowska y otra periodista que no recuerdo ahora... Para mí era un premio: que la mismísima Elena, autora de una de las "crónicas" más famosas "La noche de Tlatelolco" (también léase "Los días y los años" TESTIMONIO DE UN LIDER ESTUDIANTIL QUE ESTUVO PRESO EN LECUMBERRI) hablara también de Rosario pues Elena pudo tratar con Rosario.


Esto estuvo menos emocionante pero no fue malo, al menos no tanto, pude ver a Rosario como debía, como una mujer, una mujer inmensamente humana.

Volviendo brevemente en el tiempo, me olvidé de mencionar que conocer "Cartas a Ricardo" me hizo querer con todas mis fuerzas esta obra, no solo porque lo relacioné con quien es mi evento canónico sino porque según yo, pude entender perfectamente los sentimientos a los que se refería Rosario, y es que así estaba destinado a ser, por eso mi afán de que ambas nos sintiéramos así a una edad parecida, con quereres parecidos y también con aspiraciones parecidas. En fin, fue un bonito primer acercamiento.

Epistolario "Cartas a Ricardo"

La manera en que Elena y otros autores se referían a Rosario era cercana, cálida y de admiración. Lo que cualquier escritor quisiera supongo yo. 

Al comenzar a leer el libro inmediatamente se puede notar el desbordante afecto que Rosario le tiene tanto a Ricardo como a su profesión y máquina. Por lo que llevo leído hasta ahora me hace pensar que Rosario es una chica extraordinaria, pensar que ya a los 15 ya había publicado sus poemas en un periódico de Chiapas me hace atormentarme que yo llevo aquí 3 años perdiendo el tiempo. 

Ella es de allá, de Comitán, Chiapas, que por lo que he escuchado, en ese entonces aún se observaba gran desigualdad, no sé ahora.
Por lo que sé es el tema o de los temas principales que aborda en sus novelas "Balún Canán", "Ciudad Real" y poemas. Habla de la discriminación, racismo y sobre todo cuestiona los roles de género y el machismo, no por nada su tesis "Sobre cultura femenina" es considerada un parteaguas intelectual de liberación de las mujeres en México por Elena.

Como ya había dicho alguna vez, a mi parecer, las cartas de ella a Ricardo pueden verse como las etapas de su enamoramiento o de su relación.
En el momento en el que yo dije esto podía explicar por qué, Rosario se expresa de una forma tan exhaustivamente cariñosa, amorosa y todo lo que terminé en osa, que para una es imposible no identificarse con ella y desear que a una también la quieran así.
Para mi esta correspondencia va en mi afán de demostrar que la gente que quiere incondicionalmente y se desborda de amor siempre ha existido y no tiene nada de malo.
"lo amo como no he amado jamás a nadie, como no quiero volver a amar nunca a ninguno."

"Y si yo doy feliz así ¿por qué ir contra mi felicidad? Además, yo lo amo, estoy llena de usted, desbordando de usted..."

"Lo amo, niño Ricardo, lo amo, hasta la pared de enfrente (y conste que estoy a la orilla del mar)." 

De esta forma Rosario quiere a Ricardo, como piensa en él la mayoría del tiempo, como lo sueña y lo extraña. Y la tardía respuesta de Ricardo son tarjetas y una que otra carta, me da una curiosidad enorme saber cómo Ricardo pudo haber respondido a las cartas de ella. 

"Lo recuerdo todo el día. Y en la noche lo sueño, lo sueño y lo sueño."

"Quiero que me cuente las suyas; escríbame, mi vida. ¿Qué le cuesta? Aunque sea una tarjetita chiquitita diciéndome que está bien y ya..."


Bibliografía:

Castellanos, R. (2024), p. 38, 39, 57, 59, 60 y 110. Cartas a Ricardo. (Trabajo original publicado en 1994)

  
 

 

Comentarios

Lo popular

Dicen los libros: "Rebelión en la granja" de George Orwell

Los Olvidados: Los trabajos de primera necesidad

Libros: Septiembre; Francisco Pérez Arce